Emprender un viaje solo implica una mezcla de miedos y también de alegría. Conocer un nuevo destino siempre te ayudá a aprender un poco sobre otras culturas y los estilos de vidas de países de todas partes del mundo. Si emprendés un viaje en solitario, la aventura es aún mayor y escoger un buen destino es importante para que puedas aprovechar todo el tiempo.

Si tu plan es quedarte en Argentina, una buena idea es que tomes tu valija y te vayas un fin de semana a Mendoza, una ciudad ubicada al oeste del país.

Mendoza es conocida por sus ofertas gastronómicas, sus rutas del vino, el turismo de aventura, el contacto con la naturaleza y su vida nocturna.

Entre las principales actividades que podés realizar en Mendoza destacan las rutas del vino. Se caracteriza por ser una de las ciudades vitivinícola de mayor importancia en Argentina.

Mendoza cuenta con al menos 100 bodegas que se encuentran abiertas al público y paseos por casonas patronales, entre cavas de degustación y estancias en la cordillera.

En Mendoza podés visitar el Parque Aconcagua, el embalse de Potrerillos, la reserva natural de Villavicencio, realizar deporte de aventura en el Cañón de Atuel y, si vas en invierno, esquiar en el complejo invernal Las Leñas.

Si el plan es salir del país y conocer un destino exótico, te sugerimos unas vacaciones  en Turquía. Una de las joyas de los viajeros del mundo.

Allí encontrarás el contraste de oriente y occidente. Llanuras, montañas, una marcada y variada gastronomía, una rica cultura y sus habitantes que se caracterizan por ser muy hospitalarios.

Estambul es una de las ciudades de mayor importancia de Turquía. Es la antigua Constantinopla y tiene un aura de ciudad imperial.

Sus impresionantes mezquitas hacen un contraste con lujosos bares y restaurantes occidentales, tales como los que se encuentran ubicados en la zona de Beyoglu, cerca de la Torre de Gálata y la emblemática Plaza Taksim.

Visitá la mezquita del Sultán Ahmed, una de las grandes mezquitas de Estambul. Es conocida como la mezquita Azul por el color de los azules que tienen sus paredes en el interior, y está ubicada a pocos metros de la iglesia de Santa Sofía.

Otra de los muchos lugares que debes conocer en Estambul es el Palacio de Topkapi, que fue el centro administrativo del imperio otomano. Tiene gran valor arquitectónico, más de 700 mil metros cuadrados y cientos de años de historia.

No puede faltar la visita al Gran Bazar, la cual es prácticamente una ciudad aparte con tiendas de todos los estilos.

Por último, no podés dejar de recorrer el Bósforo, conocido como el estrecho de Estambul. Es el que separa la parte Europea de la parte Asiática, y definitivamente es una de las mejores experiencias de Estambul.

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